Durante 3 días, el gato no comió nada, no salió y durmió todo el día. los propietarios pensaron que se estaba muriendo, pero․․․
Esta historia ocurrió hace algunos años con una mujer. En verano, siempre llevaba a su gato al chalet de su madre para que no se aburriera solo en el apartamento, sino que disfrutara de la naturaleza. Esta vez, como de costumbre, el gato se fue de “vacaciones” al campo, pero nada salió como se esperaba.

El gato solo estuvo en la dacha tres días, cuando su madre llamó a la dueña para decirle que el gato estaba a punto de morir. Según la mujer, el gato dormía y bebía todo el día, negándose completamente a comer.
La dueña decidió que el gato estaba enfermo y, a la primera oportunidad, fue al chalet. El gato ni siquiera salió a recibirla; se comportaba de manera apática y sin energía. La mujer lo examinó, pero externamente parecía estar bien y tampoco tenía fiebre. Ayudó a su madre en la dacha y, de vez en cuando, cuidaba del gato, tratando de entender la causa de su extraño comportamiento.

A la hora del almuerzo, la dueña no encontró a su mascota por ningún lado. Al inspeccionar, notó unas patas debajo del armario y descubrió que el gato estaba tratando de esconderse allí.
Cuando logró sacar al gato de debajo del armario, este sostenía entre los dientes una raíz de valeriana seca. Debajo del mueble había otra caja entera con la misma planta. Resultó que la raíz seca estaba guardada previamente en el botiquín, fijado a la pared, pero el gato había logrado sacarla y esconderla.

Bajo el armario, el gato comió valeriana, y la razón de su extraño comportamiento es muy sencilla: durante varios días, el gato había estado lidiando con una resaca.